De vez en cuando aparece un juego en Steam que se hace absolutamente viral, rompe récords de ventas y suele ser completamente diferente a otras fórmulas que lograron lo mismo anteriormente. Si hace unas semanas os hablábamos de Meccha Chameleon y de cómo copó las listas de más descargas durante semanas, hoy nos toca hablar sobre Dressmaker, un sencillo (o no tanto) indie inspirado en la costura en el que os volveréis absolutamente enfermos colocando lazos y botones en preciosos vestidos.
¿Qué es Dressmaker?
Dressmaker es un simulador en el que os podréis convertir en modistas, diseñando vestidos tanto por petición de vuestras clientas como con la plena libertad de crear lo que queráis. Es decir, podréis crear diseños comisionados y libres según avanzáis por una historia muy curiosa sobre el pequeño pueblo al que os acabáis de mudar para abrir la tienda.
El juego es muy detallista. Tendréis que diseñar los patrones, elegir las telas, cintas o botones que usaréis como decoración, cortar todos los trozos, coserlos, tomar las medidas de las clientas… Y los minijuegos de corte y costura son la guinda del pastel.

Dressmaker se encuentra a la venta para PC a través de Steam por unos 16,00€, un precio muy asequible para la cantidad de horas y la libertad absoluta de diseño que ofrece. Además, en su lanzamiento, la pasada semana, estaba rebajado un par de euros.
Las claves del éxito
Con una historia que engancha, unas mecánicas tan cuidadas y una entrada tan asequible, no es sorprendente que el juego se haya hecho tan popular en tan poco tiempo. Las opiniones de Steam desde su lanzamiento solo han sido extremadamente positivas, y en las redes sociales se suceden las imágenes de los diseños del juego, que, como siempre, muestran el talento sin límites de los jugadores.
Pero, además, para ser uno de los conocidos como cozy games, en los que nos relajamos creando, vendiendo y satisfaciendo a nuestros clientes, Dressmaker presenta una novedosa característica, que no suele explorarse en este tipo de títulos: podéis sabotear los trajes que entreguéis a vuestras clientas para que no se salgan con la suya, y no se os penalizará, simplemente variará la historia. Por eso mismo tenéis tres archivos de juego en los que podréis cargar diferentes partidas para ver opciones distintas de la trama. ¡Nada mal!
Esperando más mientras cosemos
Mientras cortamos patrones y los cosemos, esperamos que se cumplan los anuncios de la empresa desarrolladora, Free Lives, que ha prometido una versión del juego para Nintendo Switch y dispositivos móviles. Además, parece que el juego seguirá creciendo, pues sigue activa una beta abierta en la que se está ampliando su contenido.
Por ponerle una pega, si es que tiene alguna, sí que hay que admitir que el juego no se ha lanzado, todavía, en español. Los únicos idiomas en los que se puede jugar son el inglés, el chino simplificado y el japonés. Sin embargo, al tratarse de un juego indie, esto no es algo sorprendente. En muchas ocasiones, las traducciones se salen de presupuesto. Esperamos que, tras este éxito inicial, puedan expandir sus límites añadiendo más idiomas a su selección.
De todas formas, el inglés no tiene por qué ser una barrera. Aunque os perdáis la graciosa historia que hay en su trasfondo, seguiréis pudiendo crear los diseños más alocados que se os ocurran sin problema. Y, cuando un juego está tan bien ejecutado como éste, vale la pena el esfuerzo de aprender un poquito de un idioma extranjero.
Y vosotros, ¿habéis visto alguna imagen sobre Dressmaker? ¿Os llama la atención el juego? ¡Os leemos!


