Consejos para empezar o volver a Animal Crossing: New Horizons tras mucho tiempo
Con la llegada de la versión 3.0, Animal Crossing: New Horizons ha vivido una segunda juventud. Mucha gente está regresando a su isla después de meses o incluso años sin jugar, mientras que otros aprovechan el momento para empezar una partida desde cero.
Si es vuestro caso, tranquilos: volver a Animal Crossing es mucho más fácil de lo que parece y no hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo. Sin embargo, en este artículo hemos querido dejaros una serie de consejos pensados para ayudaros a disfrutar del juego sin agobios, tanto si sois nuevos como si estáis retomando una partida antigua. ¡Vamos a verlos!
No intentéis hacerlo todo el primer día
Uno de los errores más comunes al volver a Animal Crossing es querer ponerse al día de golpe. Este no es un juego diseñado para sesiones maratonianas ni para completarlo todo en pocas horas. El progreso es diario, pausado y relajado, y eso forma parte de su encanto.
No pasa nada si solo jugáis veinte o treinta minutos al día. De hecho, así es como el juego mejor funciona. Intentar acelerar procesos o compararos con islas espectaculares de Internet suele generar más frustración que diversión.
Si volvéis a una partida antigua, explorad vuestra isla con calma
Si retomáis una partida que dejasteis hace tiempo, lo mejor es no reiniciar por impulso. Dad una vuelta por la isla, hablad con vuestros vecinos y recordad qué estabais haciendo antes de dejarlo. Muchas veces, en apenas una sesión, vuelve la sensación de familiaridad.
Si la isla está desordenada o llena de malas hierbas, no hace falta arreglarlo todo de golpe si no os apetece. Podéis ir limpiando poco a poco a vuestro gusto… o contratar a alguien. Gandulio estará en Cayo Fauno dispuesto a quitar todos los hierbajos por un precio razonable, y si esto no es suficiente, con la nueva actualización ahora también podréis contratar a Rese T. para que limpie todo lo que haya en el suelo de una zona indicada o de la isla entera de una tacada. Además, la primera vez que lo llaméis no os cobrará ni una baya.
Las verdaderas prioridades al empezar (o volver)
Durante las primeras horas, conviene centraros en lo básico: mejorar la casa, el espacio del almacén y el de vuestros bolsillos. Para poder engancharos bien con el juego, necesitáis comodidad, y la de poder guardar todos los materiales y herramientas es esencial. Para ello, claro está, necesitaréis montañas y montañas de dinero, pero si vais poco a poco almacenando e intentando cumplir pequeños desafíos o pasos, lo conseguiréis enseguida.
Además, existen muchos trucos para conseguir bayas más fácilmente, como guardar los peces y los bichos para vendérselos a CJ o Camilo (especialmente los más raros, porque ellos los compran más caros), aprovechar la compraventa de nabos o vender los productos del día. Pero… para eso, si queréis, podemos dedicaros otro artículo.
Una cosa está clara: la decoración puede esperar. Ya habrá tiempo de diseñar la isla perfecta cuando tengáis más recursos y una idea clara de lo que queréis hacer. No perdáis la cabeza intentando tener una isla de catálogo cuando apenas tenéis 30 objetos registrados.
La versión 3.0 añade mucho contenido, pero no es obligatorio tocarlo todo
Uno de los motivos por los que algunos jugadores se sienten perdidos al volver es la cantidad de contenido añadido con el tiempo. La buena noticia es que no tenéis que entender ni usar todo desde el primer momento. Animal Crossing no os castiga por ir despacio, al contrario. Podéis descubrir las novedades a vuestro ritmo, poco a poco, igual que hicisteis la primera vez que jugasteis.
Es más, lo más probable es que no podáis ver todo el contenido nuevo inmediatamente. Por ejemplo, el hotel de Capitán y su familia se abre cuando la isla alcanza las 3 estrellas, no antes. Es contenido adicional, no esencial, así que id a vuestro ritmo y no queráis desbloquear todo a lo loco.
Jugad a vuestra manera, no a la de Internet
Es fácil caer en la tentación de copiar diseños espectaculares o estrategias ultra optimizadas, pero Animal Crossing es un juego muy personal. Hay quien disfruta decorando cada rincón al milímetro y quien prefiere una isla sencilla y funcional. Ambas formas de jugar son igual de válidas. Si lo que hacéis os divierte y os relaja, lo estáis haciendo bien. Tened en cuenta que muchas de las imágenes que se ven en internet tienen años de trabajo detrás o incluso están editadas, así que no os desesperéis.
Usad los eventos y los vecinos para reengancharos
Los eventos temporales también son una forma estupenda de recuperar la rutina de juego sin presión. Os dan pequeños objetivos diarios y hacen que la isla se sienta viva. Lo mismo ocurre con los vecinos: hablar con ellos, ver cómo cambian sus diálogos, intentar aumentar los niveles de amistad con ellos y participar en sus actividades ayuda mucho a volver a conectar con el juego.
Si os interesan estos eventos, estáis además en el momento ideal. Todavía es invierno (en el hemisferio norte), por lo que podéis acumular copos de nieve, hacer muñecos y conseguir objetos especiales. Al mismo tiempo, Carnaval está a la vuelta de la esquina, y creedme: QUERÉIS conocer a Conga, conseguir plumas de evento y comprar todos los objetos para la fiesta. También tenemos a la vuelta de la esquina un evento de pesca, San Valentín, y varios objetos especiales a la venta en la app de Tom Nook. ¡Que no se os escapen!
En definitiva, volver (o empezar ahora) a jugar esta edición de Animal Crossing es una experiencia mucho más amable de lo que parece. No hay prisas, no hay castigos y no hay una meta final que os obligue a jugar de una forma concreta. ¡Lo que queráis hacer siempre va a estar bien! Y, aunque la versión actual del juego es más completa que nunca, sigue manteniendo su esencia: un lugar al que volver para desconectar, avanzar poco a poco y disfrutar a vuestro ritmo. ¿Que os engancháis muchísimo y queréis más? Probad el DLC de Happy Home Paradise y tendréis contenido casi infinito para matar la ansiedad y relajaros decorando.
¿Qué os está pareciendo el regreso masivo a Animal Crossing? ¡Os leemos!




